Monday, 2 January 2012

Criadas y Señoras (The Help)



Tras varios meses de insistencias de mi señora madre para que me leyese la novela, accedí a hacerlo finalmente en el avión que me traía a Los Ángeles hace un mes. Y, como buena meca del cine que es, la ciudad estaba, y está, llena de carteles promocionales de la película.

Ayer, cuando las clases y el turismo me lo permitieron, terminé el libro y hoy mismo he visto la película. Puede que las altas expectativas impuestas por los críticos, por los espectadores que ya la había visto, por la propia crítica de mi madre (“La película es muy buena. Dicen que puede ganar premios y está muy bien hecha. No es como otras basadas en libros de las que dices: ‘Qué decepción’. En cuanto acabes el libro, tienes que verla”) hayan influido en mi ligero disgusto. También puede ser el hecho de que tengo el libro excesivamente reciente o la inclusión del mismo en mi lista de libros favoritos y su consiguiente idolatría sean otros puntos importantes en mi opinión sobre el film.


Se habla de nominaciones y de premios, se habla de Oscar. La película es buena, pero no es el libro. La adaptación al guión me parece pobre, muy pobre y con ciertas licencias que se le van de las manos al director y guionista (que es el mismo) hasta el punto de cambiar el color de la piel de algún personaje o de quitar la etiqueta de “demonio” de otros para adaptarlo a esa industria llena de mierda llamada Hollywood, llamada Oscars, llamada taquillazo y recaudación; en fin, llamada mundo actual.


De los actores, ¿qué puedo decir? Mi adjetivo favorito: estándar. La actriz que hace el papel de Minny no parece Minny. Probablemente es un error de dirección y no de actuación, pero de cualquier forma no es la Minny fuerte y con dos cojones que tendría que ser. El papel de la madre de Miss Skeeter otro tanto de lo mismo. Emma Stone en su papel de Miss Skeeter se salva, no mucho, pero se salva. La mejor sin duda es Viola Davis en el papel de Aibileen.


Pero, relajémonos, la fotografía de la peli me ha gustado, con unos tonos que acompañan la ‘dulce’ historia. Pero el mayor acierto de la película lo tiene la banda sonora que se ajusta con una precisión magnífica a la época y a la zona sureña en la que se desarrolla la trama. El mejor punto es el momento en el que empieza a explosionar todo y se huele la revolución y ocurre la genialidad de que aparece acompañado por un maravilloso Bob Dylan. Aunque a esto también le pondré un pero: lo hubiesen clavado si hubiesen puesto The Times They Are A-Changin’, por la potente letra y porque, de hecho, es la canción que nombra la novela.


Parece que Criadas y Señoras no me ha gustado por lo que he escrito, pero no es así. Me ha gustado pero, para bien o para mal, me he leído el libro. Recomiendo verla a todos, a los que se han leído el libro les gustará menos, a los que no se lo han leído, les emocionará más. Como con cualquier película basada en una novela y teniendo en cuenta cuál de los dos negocios (cine o escritura) da más dinero y es más sucio, sería todo un detalle darle la oportunidad a la novela primero y, después, ver el film y opinar.

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